Las primeras vacunas

Ayer el Cachorro cumplió dos meses, así que le tocó revisión tanto con la enfermera como con la pediatra. Esta revisión figura en el calendario de la Seguridad Social, al menos en la Comunidad de Madrid, y en ella se pesa y se mide al bebé, le examinan ojos y oídos, se comprueba una vez más el reflejo de caminar, que ya está a punto de desaparecer, y se comprueba cómo empieza a sujetar la cabeza. La enfermera pregunta por el tipo de alimentación, si el bebé sale a pasear todos los días, si sigue objetos con la vista, si se sobresalta con los ruidos fuertes… En general es una repetición de la revisión del primer mes, salvo por un detalle importante: en esta visita se ponen las primeras vacunas, aparte de la primera dosis de la de la hepatitis B que se les pone en el hospital al nacer.

Ante todo tengo que decir que tanto el Padre del Cachorro como yo estamos totalmente a favor de la vacunación. Los dos hemos viajado a África por trabajo así que estamos vacunados de toda cuanta enfermedad chunga hay por ahí. ¡Creo que a mí solo me falta la de la rabia por poner! Pero no es solo que queramos para nuestro hijo lo mismo que para nosotros, sino que hemos visto el esfuerzo que hacen los padres en esos países para conseguir una mínima atención médica para sus hijos. Que alguien en esta sociedad privilegiada del Primer Mundo quiera renunciar al privilegio de la medicina moderna me parece estúpido, pero que encima lo hagan con sus hijos es simplemente criminal.

Así que no hemos tenido ni un instante de duda a la hora de ponerle al Cachorro las vacunas que le tocaban ayer, es más, compramos también la de rotavirus (¡70 eurazos!) por recomendación de la pediatra.
Las vacunas que le pusieron son las siguientes:

  • Infanrix, que inmuniza contra difteria, tétanos, tosferina, H. influenza b, polio y hepatitis B
  • Menjugate, que protege contra el meningococo C
  • Prevenar13, la vacuna del neumococo que por fin se ha incluido en el calendario de vacunación y ya no hay que pagarla aparte
  • Rotateq, contra el rotavirus que provoca gastroenteritis graves.

En total fueron tres pinchazos que hicieron llorar al Cachorro con desconsuelo y por lo tanto casi también a mí. Después le dieron el Rotateq, que es bebible y que creo que sabe dulce, a ver si se le pasaba el disgusto. Nos quedamos en la sala de espera media hora por si tenía alguna reacción, y luego nos fuimos directos a la farmacia con una receta de Apiretal para la fiebre que ya me advirtieron tendría por la noche.

A eso de las 10 de la noche el Cachorro tenía 37.5º, que no es una fiebre muy alta, pero sobre todo tenía las piernecitas hinchadas y enrojecidas en la zona de los pinchazos, así que le di el Apiretal y se durmió enseguida. Esta mañana se ha despertado sonriente como siempre así que ¡espero que no me guarde rencor!

Las siguientes vacunas le tocarían en la revisión de los 4 meses, pero por recomendación de la pediatra hemos decidido que a los 3 meses le pondremos la primera dosis de la vacuna contra la meningitis B. No está incluida en el calendario así que tendremos que pagarla, pero aunque es una enfermedad de baja incidencia es muy peligrosa, así que no lo vamos a dudar.

vacunas

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