Archivos Mensuales: mayo 2016

Conociendo el mundo

El Cachorro ya tiene 9 meses, y un montón de habilidades nuevas. Ya se pone de pie solito, aunque lo de volver a sentarse aún está en fase de pruebas y suele acabar de forma un tanto brusca. También ha empezado a gatear, curiosamente después de aprender a ponerse en pie cuando digo yo que lo más fácil sería al revés. El suyo es un gateo clásico, sobre manos y rodillas, nada de esas modernidades que hacen algunos bebés de desplazarse sobre el trasero o de ir hacia atrás. El Cachorro se mueve como un perrito, y alcanza una velocidad de crucero muy preocupante para los adultos que tenemos que correr tras él subiendo cosas a estantes más altos.

También es más consciente de las cosas que hay a su alrededor, y todo le interesa y todo lo quiere tocar. Se entretiene mucho con sus juguetes, tanto solo como en compañía, aunque de momento su juego favorito es Yo-lo-tiro-y-tú-lo-recoges, en el que puede competir a nivel profesional.

Pero esta semana nos hemos topado con un pequeño problema, y es que se ha dado cuenta de que tengo ojos, y quiere tocarlos. He probado a tocarle yo el párpado, para que vea que es molesto y de paso aprenda empatía, pero se limita a quitarme la mano de un manotazo e inmediatamente vuelve a la carga a por mi ojo. Si le aparto la mano vuelve a intentarlo otra vez, y si se lo sigo impidiendo acaba cogiéndose un berrinche, pero con lagrimones y todo, de lo enfadado que se pone. He intentado también cerrar bien el ojo y dejarlo toquetear, a ver si se da por satisfecho, pero no, el párpado no le sirve, él quiere mis córneas y se pone a hurgar intentando obligarme a abrirlo, hasta que una vez más le tengo que apartar la mano. Y vuelta a empezar.

Es una auténtica lucha de voluntades, y tengo muy claro quién va a ganar. Así que si alguien me lee y sabe donde se puede comprar un parche para el ojo que quede mono le agradecería mucho la información.

“El pollo Pepe”, de Nick Denchfield

pepeDe todos los cuentos que tiene el Cachorro, El pollo Pepe es, sin ninguna duda, su favorito. En cuanto se lo enseño empieza a agitar brazos y piernas y se pone atacadito de la emoción.

Se trata de un libro con pop-ups, que nos cuenta en 4 páginas cómo se las ha apañado el pollo Pepe para crecer tanto. La respuesta no es una gran sorpresa: comiendo mucho.

Pero da igual la complejidad del mensaje, el Cachorro se lo pasa en grande viendo la barrigota del pollo Pepe sobresalir de la página. En la guardería del Cachorro lo leen varias veces al día, en castellano y en inglés, para enorme regocijo de la concurrencia que no se cansa nunca.

Es un cuento que se puede leer a bebés muy chiquitos, pero que también les gusta de más grandecitos: la niña de mi prima tiene año y medio y también es su favorito.

Pero ojo, no hay que confundirlo con El pollo Pepe va al colegio, que es la segunda parte pero que no gusta ni la mitad. Que los cachorros son pequeños pero de ideas claras.