El Cachorro y la tecnología

La elección de juguetes para el Cachorro siempre me resulta complicada. Intento que sean cosas que llamen su atención más que la caja en la que vienen empaquetados, y al mismo tiempo que sean seguros, sin piezas pequeñas ni cosas así, cosa bastante fácil si uno sigue las recomendaciones de edad.

Las reacciones del Cachorro ante los juguetes que tiene son… dispares. Por ejemplo, le gustan los coches, los agarra y los arrastra por el suelo, siempre con el morro hacia adelante, lo que me hace pensar que sabe lo que hace. Claro que hace lo mismo con un teléfono de plástico que tiene, así que a saber. La pelota también le llama muchísimo la atención, le gusta darle con el pie, y ha sido uno de sus mayores alicientes para intentar caminar. Pero lo que más le gusta es meterla debajo de los muebles, lo que muchas veces requiere un gran tesón, porque simplemente no cabe.

Por su cumpleaños le compré una bolsa de bloques de construcciones de Megablocks. Le han parecido una cosa estupenda para usar como proyectiles, y se lo pasa en grande lanzándolos lo más lejos posible. A la parte de construir me parece que aún no hemos llegado, pero haciendo demoliciones no tiene igual.

Tiene algún otro juguete al que le hace caso a ratos, y muchos peluches que le dan absolutamente igual. Pero si hay algo que fascina al Cachorro y retiene su atención durante todo el tiempo que uno quiera, es la tecnología. Móviles, tablets, ordenadores… Cuantos más botones tenga el Cacharro más empeño pondrá en alcanzarlo.

Hasta ahora, cuando ha conseguido echarle el guante a uno de estos aparatos ha sido por despiste, no porque se lo hayamos dejado a propósito. Más que nada por miedo a que rompa algo, no porque esté en contra. A mí me encantan los ordenadores y creo que tienen montones de cosas buenas, y sobre todo creo que pueden proporcionar horas y horas de entretenimiento, aunque por ahora no me parecía que el Cachorro fuera a sacarles mucho provecho.

Lo que más gracia me hace es que, aunque nadie le ha enseñado, solo de observarnos ha aprendido a imitar lo que hacemos. Si le echa el guante a un mando a distancia, apunta hacia la tele y se pone a darle a los botones a lo loco, y también me he fijado en que si ve que yo lo cojo, inmediatamente mira a la tele a ver qué pasa. Cuando coge un móvil le pasa el dedito por la pantalla, y se queda encantado de la vida si consigue una respuesta, incluso ha aprendido a darle al botón en el lateral para activar la pantalla y que responda al toque. Y eso implica que cuando uno recupera el dispositivo se lo encuentra en modo avión, sin conexión de datos, en formato retrato, con el blutooth conectado… las posibilidades son infinitas.

img_20160917_100521

No me extraña que todos estos cacharros lo tengan fascinado, a mí también me encantan y tengo un poquito más de juicio que él. Me pregunto qué nuevos dispositivos fascinantes habrá en su futuro. Me da mucha envidia pensar en los avances increíbles que va a poder ver, ojalá sirvan para hacer su vida más fácil, o por lo menos más interesante..

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s