Archivos Mensuales: diciembre 2016

Papá Noel y la gramática

Las Navidades han llegado y Papá Noel ha dejado un montón de cuentos para el Cachorro, entre ellos su favorito de la guardería, del que ya hablé otro día aquí, y que ha sido un éxito absoluto. Pero hoy quiero hablar de otro de los cuentos, y no de forma favorable precisamente.

Se trata de una versión del clásico El lobo y las siete cabritas, de la Editorial Panini Books, de su serie Cuentos para bebés. Me temo que Papá Noel lo escogió sin revisarlo a fondo, tan solo se fijó en que las ilustraciones eran bonitas y que tenía algo de texto, pero poco más. Ha sido al leérselo por primera vez al Cachorro cuando me he dado cuenta de la mala calidad del cuento.

el-lobo-y-los-7

Da la impresión de que algunos editores consideran que si un libro está dirigido al público infantil la calidad del lenguaje no importa, cuando yo creo que es al contrario, es algo esencial. Uno intenta fomentar la lectura en los niños desde muy pequeños en primer lugar porque es algo divertido con lo que podrán disfrutar toda su vida, pero además porque les ayudará a mejorar el lenguaje y a ampliar su vocabulario. Así que cualquier error gramatical me parece gravísimo, puesto que los niños no tienen aún los conocimientos necesarios para detectarlo y lo darán por bueno.

Parece que hay que resignarse a que todos los libros sean leístas, da igual que sean traducciones u originales en castellano, y este cuento no iba a ser menos. Pero tiene una pifia aún más gorda, como se puede ver en la foto.

cuento

Señores de Panini, por favor, explíquenle cómo se utiliza el imperativo a su editor, o corrector, o al becario semianalfabeto al que tengan haciendo el trabajo por un sueldo de miseria. Y si no lo saben, yo se lo explico.A

El imperativo sólo se puede usar en oraciones afirmativas. Por ejemplo, “¡Abrid la puerta!”, sería una frase correcta. Pero nunca, jamás de los jamases se puede usar el imperativo si la oración es negativa, en ese caso se debe utilizar el subjuntivo: “No abráis la puerta”; o si nos queremos poner bíblicos, el futuro: “No abriréis la puerta”. Tampoco es correcto usar el infinitivo, que es el error más común en estos casos: “No abrir la puerta”. Pero eso es poca cosa para los de Panini, que puestos a meter la pata la meten hasta el fondo con su “No abrid la puerta”. De desprendimiento de retina.

Anuncios

Vamos a la fiesta

¿Cómo se fomenta la lectura en un niño? La verdad es que no tengo ni idea. Aparte de lo obvio, que es dar ejemplo leyendo y comprarle libros que le puedan interesar no sé qué es lo que hace que a unos niños les guste leer y a otros no.

En mi casa había muchos libros y mis padres leían los dos, y recuerdo que yo me moría de ganas de aprender a leer. El día que nos enseñaros las vocales en el colegio volví a mi casa dando botes de la emoción, y al día siguiente me fui a clase absolutamente entusiasmada. Creo que ese fue el único día de mi vida escolar en que fui al colegio a gusto, y se me pasó enseguida: no hubo más clases de lectura ni ese día ni durante varias semanas más. Finalmente fue mi madre, al verme tan decepcionada, la que me enseñó a leer una tarde en la que habíamos salido de compras, usando los letreros de las vallas publicitarias y de las tiendas.

Nunca comprendí por qué a la mayoría de mis compañeros no les gustaba leer. A todos los niños les gusta que les cuenten cuentos, y cuando sabes leer un libro es un cuento que se cuenta solo. ¿Qué puede haber mejor?

Esto viene al caso porque me hace pensar que tal vez los niños pierden el interés por los cuentos porque no tienen los que ellos quieren, sino los que les gustan a sus padres. O ninguno, que hay gente por ahí que no gasta en libros. Pero eso es otra historia.

Total, que este año Papá Noel le va a traer varios cuentos al Cachorro, entre ellos el que es su favorito en la guardería: Vamos a la fiesta, de Guido Van Genechten. Se trata de un libro en el que hay que buscar ciertas cosas en las ilustraciónes, por ejemplo, una página está llena de cocodrilos, y hay que encontrar el que no tiene dientes, y cosas así. Según su profe al Cachorro se le ilumina la cara cuando ve el cuento y se vuelve loco con los dibujos, así que me lancé a buscarlo.

vamos

Al final he tenido que comprarlo en Amazon, porque en las librerías que visité estaba agotado, y como en cada una acababa comprando otro cuento que me llamaba la atención, el regalito me estaba saliendo en un ojo de la cara. Así que por sólo 1€ más por los gastos de envío Amazon me lo trajo a casa en un par de días. El balance total, cinco cuentos nuevos para el Cachorro que va a dejar Papá Noel estas Navidades.

Mientras tanto seguimos entreteniéndonos con los que ya tiene, y si nos aburre la historia siempre queda el recurso de meterlo bajo el sofá o bajo el mueble de la tele, que el Cachorro considera que también tiene su gracia.

 

 

Cita con la especialista de Digestivo

Hace ya meses que el Cachorro tiene problemas digestivos, como ya conté aquí. Haciendo un resumen, llevamos desde el mes de julio con diarreas continuas, pidiendo a la pediatra que nos derivara al especialista. Primero eliminamos el gluten de la dieta y mejoró algo, y ya al final, por pura desesperación, eliminé también la lactosa, y ahí sí que se notó un cambio.

La última vez que hablé de este tema estábamos esperando los resultados del test de la celiaquía, que salió negativo. Y ahí ya por fin la pediatra accedió a derivarnos a Digestivo, después de tres meses pidiéndoselo. No sé por qué se comportan como si alguien les fuera a llamar la atención por enviar a un niño al especialista, pero no me parece normal. Además, una vez que el pediatra pide la cita luego hay que esperar un siglo para finalmente tener la cita. En nuestro caso nos la pidieron la primera semana de noviembre, y nos llamaron para darnos cita el 15 de diciembre.

Por supuesto, los días iban pasando y el Cachorro seguía con sus diarreas intermitentes, completamente líquidas y sin querer comer nada, así que en una de esas me planté en Urgencias, y por una vez tuvimos un golpe de suerte. ¡La doctora que nos atendió era especialista en Digestivo!

Por supuesto, me dijo que el que yo estuviera desesperada porque el niño estaba pálido y delgadísimo no era motivo para ir a Urgencias, sobre todo teniendo ya una cita con el especialista, pero ya me debió ver al borde de las lágrimas y se apiadó de nosotros. Me mandó hacer un cultivo para el que tenía que recoger muestras de heces de tres días alternos, para descartar bacterias o parásitos. Además le recetó al Cachorro un antibiótico y probióticos, para asegurarnos de que no fuera todo una gastroenteritis mal curada. ¡Y nos adelantó la cita dos semanas!

Hace dos días que nos atendió, y allí me presenté yo con mi calendario de cacas y con todo lo que comía el Cachorro anotado en una libreta, con lo que la doctora ya me miró con cara rara. Nos confirmó que el cultivo había dado negativo, así que ni infecciones ni parásitos. Las pruebas de celiaquía que nos mandó la pediatra, al llevar el Cachorro pocos días tomando gluten, no eran fiables. Pero como está el pobre tan flaquito yo me he negado a volver a dárselo para repetirlas. En apenas 6 meses su peso ha pasado del percentil 60 al 25, y ahora hace apenas dos semanas que está comiendo bien, así que no me da la gana de estropearlo.

Por suerte la doctora fue comprensiva y nos ofreció una alternativa. Dentro de un mes le harán un test genético, para el que no necesita estar tomando gluten ni lactosa para que el resultado sea fiable. Y un mes después, que es lo que tardan los resultados, volveremos a consulta. Mientras tanto seguiremos con dieta estricta sin gluten ni lactosa, como si estuviera confirmado que el Cachorro es celíaco. Después, ya veremos.

Esto nos da dos meses para recuperar peso y energías, que al pobre le hacen falta. En algún momento de las próximas semanas, cuando lo vea más gordito, empezaré a darle leche de vaca sin lactosa en lugar de la de continuación, que es carísima, pero por ahora no tengo prisa. El Cachorro lleva dos semanas sin diarrea y comiendo como una lima, y ya empieza a tener mejor color, así que no vamos a estropearlo por correr.

Ahora me queda la tarea de coger todas mis recetas de repostería y buscar alternativas a la harina de trigo. Empiezo ahora mismo.